lunes, 19 de diciembre de 2011

La nueva autocracia: la tecnocracia

Mario Monti;objetivo: poder
A inicios de diciembre, el renombrado filósofo Jurgen Habermas, autor de "La acción comunicativa" advertía acerca del silencioso golpe de estado acometido por los nuevos  plutócratas de la cifra:  los tecnócratas . En su aseveración, radiante de lucidez , señaló el peligro que implica determinar las decisiones de Estado a un conjunto de instituciones de carácter puramente burocrático como el Consejo europeo (ver http://www.presseurop.eu/es/content/article/1243141-juergen-habermas-el-ultimo-europeo). 

La fascinación que provoca Habermas radica en su capacidad para emparentar la conducción de la crisis  europea , en cuyo fragor ha sido encomendada a la técnocracia,  a la amenaza actual que se cierne sobre la misma y , primordialmente, sobre la democracia ¿Cómo podemos estar seguros de que las medidas que se ejecutan y ejecutarán para taponear el "chorreo" de la crisis son maniobras que protegen el bien colectivo y no triquiñuelas simultáneas para encubrir a los responbles de ella?

Goldman Sachs y el Banco Central Europeo  han sido acusados de desplegar medidas que tuvieron la función cómplice de encubrir realidades económicas y ampliar créditos financieros inmerecidos. Como era de suponerse, la burbuja de un aparente equilibrio fiscal estalló en forma de una incontrolable inflación. Pero, paradójicamente, los funcionarios que estuvieron a la sombra de estas medidas encabezan hoy dos de los principales Estados castigados por la crisis: Mario Monti, en Italia y Lukás Papademos en Grecia. Urge agregar que se trata de dos tecnócratas de denso prontuario: Papademos; graduado en Economía en la Universidad de Atenas y, luego, obtuvo un master en Masachussets, ha sido profesor de economía en la universidad de Columbia y jefe del Banco Griego, cargo que dejaría para asumir la vicepresidencia del cuestionado Banco Central Europeo.Por otro lado, Mario Monti es economista graduado en Yale y fue desde 1994 funcionario del Consejo Europeo.


Ahora bien, la distorsión de los informes económicos constituyó , en rigor, un atentado contra la libertad de información, y en apelación a ella, contituye un atentado contra la democracia. ¿De qué manera es fiable la solución técnica utilizada como recurso ad hoc por los estados europeos? ¿Es posible que la crisis sea pretexto para recortar los beneficios que las sociedades más avanzadas han alcanzado para bien de la sociedad y no del mercado?